Carta a Gerardo

En memoria de nuestro querido amigo y compañero
Gerardo Pereira-Menaut fallecido ayer 15 de febrero en
 Santiago de Compostela
S.T.T.L

gerardoGerardo Pereira-Menaut (en pié) en Segóbriga año 1975.

Foto cedida por cortesía del arqueólogo José Manuel Martínez García
 

Me dice  la voz de Genma en el teléfono móvil que te has ido. Ya lo presentíamos hace días . Y aunque me engaña tu foto en la pantalla  imaginando  que estás vivo, algo es seguro, no volveremos a marcar ese número tuyo.

Deja  entonces, Gerardo amigo , que te diga adiós,  déjame que te despida, dile a los demás que nos dejen un ratito a solas, para que me cuentes,  a ver si me entero de una vez que es eso de que la ciudad tiene que ser sexy, que por mucho que me expliques, así en bajito, casi en el susurro de tu voz, me cuesta comprenderlo. Pero eso da igual,  me gusta oírte.

Escucho el sabor de tus paellas , sin marisco ,mucha conversación,  y un poco de vino. La cuchara de palo por testigo de que el valor de la palabra , de tu palabra, no tiene precio . Y ese afán, tan tuyo,  imposible, empeñado en transcribir lo compartido. Nunca lo conseguimos, no se ha inventado la máquina que atrape esos momentos.  Ni hay tampoco,  quien nos señale un camino de vuelta,  a vivir lo recordado, a recordar lo vivido, viejo profesor.  Retiro lo de viejo. Nunca fuiste mayor, aunque siempre tenías un relato que contarnos,  profesor de tus historias.

Como los caballos de Aquiles en el poema de Kavafis,  querido comandante, nos dejas aquí, sin tus escritos. Eres un hombre delicado. Así te definieron una vez , delicado y peligroso, con el azul pícaro de tus ojos sabios.  Y tu mirada  encantadora, coqueteando  en la belleza de las formas,  batallando contra las convenciones de tu vida.

No entiendo lo de Venustas,  de verdad, y todavía espero que me lo expliques, buscaré en tus escritos,  entre tus notas,  será nuestra manera de escucharte, nos has dejado solos en la página del tiempo.

Buena suerte en tu viaje, comandante.

Tus compañeros y amigos del Observatorio Galego do Territorio

Texto original de Álvaro García Ortíz

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